Nudos.
Hoy ha sido un día particularmente difícil. Y digo particularmente porque los ires y venires no me dejan en paz, a cada segundo mi mente se anuda un poco más fuerte y yo, bueno, yo me vuelvo un ocho. Así, literalmente, ni yo misma me entiendo, ni yo misma tengo desenredo. Puedo sentirme tranquila por un instante, pero luego vienen a mi esos pensamientos retorcidos, tristes, desesperanzados, llenos de miedo. No es un capricho lo que tengo, simplemente es algo que no entiendo. No sé que es lo que me está pasando... y eso, me asusta un poco más. El desconocimiento a lo propio, la despersonalización [el no saber quién soy, qué quiero, qué hago en este mundo, cuál es mi meta, cuál es mi sueño], la enajenación a la realidad [creer que todo lo que me rodea es una mentira, no saber dónde estoy, no tener consciencia alguna de lo que está sucediendo alrededor], el corazón agitado, la falta de respiración, el miedo. El puto miedo. El puto miedo que me asusta y me hace morir cada vez más. Y t...